Lo que buscabas
Aqui esta mi vida!

Inicio

Sobre Mí


     Mayo 2006    
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Categorías
General [1] Sindicar categoría

Archivos
Mayo 2006 [1]

Sindicación
Artículos
Comentarios

Enlaces importantes
eGrupos
ZoomBlog

El niño no come

El nene no come"

A veces los chicos apenas prueban bocado. Y esto puede causar gran preocupación en las madres que insisten para que su hijo coma, aunque no tenga hambre. Lo que sucede es que el apetito de un niño se relaciona con sus necesidades energéticas. Cuando hacen mucha actividad, los chicos comen más. Si, por el contrario, gastan menos energía, no tienen hambre.

Los especialistas afirman que las fluctuaciones del apetito son normales siempre que el chico se mantenga activo y crezca de una manera normal. Además, si un chico come algún bocado a deshora, por ejemplo un alfajor o un chocolate, es probable que a la hora de almorzar no tenga apetito.

El ser humano, en función de su crecimiento, cumple determinadas etapas. En los primeros seis meses de vida, un chico tiene una incorporación de tejido graso muy grande y un crecimiento acelerado. Y tiene una demanda de alimento muy importante. Esta demanda empieza a disminuir a partir de los seis meses. Entre el año, o los 15 meses, y los tres años, ellos atraviesan una etapa de inapetencia fisiológica, que es funcional y, de alguna manera, hay que respetarla.

El momento de los hábitos alimenticios.

A partir del año y medio comienza un período de socialización, de incorporación de hábitos alimentarios, pero también de selección. Entonces, puede que un chico quiera mucho un alimento y luego lo abandone.

Una vez cumplidos los 5 o 6 años, durante el preescolar, empieza a formar más cantidad de tejido graso y comienza a tener un crecimiento más rápido. Por consiguiente, las demandas de energía son mayores.

Los nutricionistas destacan la importancia de consolidar correctos hábitos alimentarios. La consulta al pediatra por inapetencia suele coincidir con el hecho de que, con el afán de que se alimente, la madre suele perseguir a su hijo con la comida, o le ofrece sustitutos que no son importantes desde el punto de vista nutritivo: golosinas, "snacks", o bebidas que tienen aditivos y endulzantes. De esta manera, su conducta alimentaria se altera. El chico sabe que si no come, va a obtener lo que quiere.

A veces la inapetencia fisiológica o normal se instala por circunstancias del contexto familiar. Pero también la inapetencia puede ser secundaria a una patología aguda. Una consulta frecuente se produce porque el niño no se alimenta cuando padece un trastorno respiratorio o gastrointestinal. Tanto los chicos como los adultos, cuando atraviesan una enfermedad, están inapetentes, y esto es normal.

Publicado por chilita el 2 de Mayo, 2006 ~ Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com